domingo, 13 de abril de 2008

With L like "Lover" chap. 2

Segundo y también odiado capítulo del fic. Au. Aviso: Es un fic SLASH, que quiere decir que Contiene escenas/personajes/cosas gays. Osea que si no te gusta, No lo leas Y PUNTO :3








B from "Bath"


Desperté cuando me di cuenta de que no podía soportar más el picor de mis ojos y tuve la necesidad de despertarme para frotármelos. Me sentía pesado y sucio.
A mi lado, Danny descansaba vestido y medio incorporado, apoyado en el cabezal de mi cama (destrozándose las cervicales, por cierto). Sonreí y lo dejé caer en mi lugar agradeciéndole en un susurro que hubiera pasado el tiempo suficiente ahí como para haberse dormido sentado.

Las finas cortinas de lona vinílica barata que no dejaban traspasar el más pobre rayo de sol no hacían más que entorpecer mi paso hacia el baño, algo más iluminado, que esperaba detrás de la puerta.
Fue un alivio llegar allí y poder encender la luz sin miedo a despertar a Danny.
Casi pude notar como se relajaban y contraían mis pupilas tratando de acostumbrarse a la nueva intensidad de la luz. Suspiré.


¿Cómo podía haberme dejado ella? y justamente entonces...
Me agarré con las manos a la pila del lavabo. Efectivamente, tenía los ojos hinchados y rojos, y casi me di miedo a mi mismo al darme cuenta de que el fosforescente que colgaba del techo hacía relucir mis párpados hasta hacerlos rozar un tono mortecino que arrancaba reflejos violetas del iris de mis ojos.

-¿Doug? - la voz rasgada y somnolienta de Danny sonó al otro lado de la puerta sacándome de la especie de trance que me había creado mi imagen en el espejo. Me froté la cara con las manos húmedas.
-¿Sí?
-¿estás bien? - noté cómo se apoyaba en la puerta y casi pude imaginar cómo su olor llenaba el pequeño cuarto de baño. Era tan personal que casi parecía una broma.

-Sí.

-Doug...
-No, Dan, en serio, estoy bien

-Bueno... si necesitas algo... - se sentó. Oí cómo se golpeaba los omóplatos contra el picaporte y se quejaba en voz baja, y vi su sombra deslizarse por debajo de la puerta.

-Ve vas a aburrir allí. Me voy a duchar, y luego me quedaré un buen rato en la bañera, y luego me voy a secar el pelo con toalla, y luego me vestiré

-Puedo esperar - soltó una risita baja pero algo estridente
-adelante

-Está bien.


Empezó a canturrear una canción y me metí en la ducha.
Deseé por un momento que no existiera el amor en el mundo... que todos fuéramos como máquinas que cumplen con una rutina, viven, se reproducen (sólo supervivencia, nada de relaciones duraderas. Lo justo y necesario.) y mueren.

Me ardían los ojos debajo del agua helada... era un dolor extraño. Tenía la sensación de tener los párpados pegados a las cuencas de los ojos e ir arrancándome trozos de piel de éstos cada vez que intentaba cerrarlos para parpadear. Me estremecí sólo de pensarlo y caldeé un poco más el agua de la ducha.

El vaho llenó la ducha y nubló mi mente como si fuera un espejo.
Entonces, sin ton ni son, me mareé. Tal vez no exactamente eso, simplemente perdí el control de mi equilibrio por una fracción de segundo, suficiente para que cayera como un peso muerto sobre la mampara de plástico, y luego sobre las frías losas blancas que al colisionar con mi cuerpo tibio me pusieron la piel de gallina de pies a cabeza.

-¿¡DOUG!? - Oí a Danny llamarme desde detrás de la puerta. Se había incorporado y podía ver la sombra que proyectaban sus pies por la rendija entre la madera y el suelo- ¡¿Qué ha pasado?!
No podía hablar. Me sentía mareado. Impotente.
-¡Doug!... oh dios mío... ¡TOM! mierda...
-Da... - intenté llamarlo, pero mi voz no sonó tan alta como hubiera querido. Y él seguía pidiendo socorro a voces a todo el que se le ocurría. Pero estábamos solos.

Pasaron unos minutos y Danny volvió a plantarse al otro lado de la puerta. Parecía más calmado, pero no podía parar de mover los pies, como si estuviera bailando.
Oí un leve 'clack' y en menos de lo que a mi me parecieron tres segundos, estaba flotando por mi habitación, por las escaleras, por el salón...

Danny me dejó caer en el sofá envuelto en tres toallas. Cuando me di cuenta de lo que pasaba, no podía parar de temblar, y, al parecer, había contagiado mis temblores a Danny, que se esforzaba por guardar la calma mientras hablaba por teléfono con alguien.

Traté de moverme, pero mis brazos parecían estar hechos de gelatina a medio fundirse en un día caluroso.

Cerré los ojos con pesar.

-Danny - hablé bajo, pero me escuchó.
-¿Te has despertado? dios, menos mal... - se acercó y puso su mano sobre mi frente - ¿te sientes febroso? ¿te duele algo? - negué con la cabeza sin abrir los ojos. Habría jurado que me había hecho una herida en los párpados de verdad.
- dios... es que ayer a la noche estabas mal y me quedé contigo pero no sirvió de nada porque lloraste toda la noche y ahora esto y yo..

-no pasa nada... - Danny parecía preocupado de verdad.
-Joder, pero me siento tan mal... intento ayudarte, Doug, te quiero, tío, eres mi mejor amigo, y no soporto verte así.

mejor amigo...
Esas palabras resonaron en mi cabeza durante un buen rato. Tanto que perdieron el sentido para mi y se volvieron simples sílabas pegadizas con las que jugar a formar nuevas palabras. Jora mimego...


* * *


Pasados unos minutos, Danny me volvió a sacar de mi fuero interno y desempañó al fin el espejo que tanto me incordiaba.

-Maldita sea, Doug, ¿Qué te has hecho en los ojos? - sonreí - no te rías, tío, debe dolerte un montón... voy a por algo de pomada.

-No importa-. Se quedó clavado en el suelo a medio camino hacia el botiquín.
La toalla azul y verde de las tortugas ninja (de Tom) con la que llevaba envuelto el pelo se cayó al suelo.
-Voy a traerte ropa - dijo Danny, y cambió de rumbo

-Dan... - me miró atentamente - gracias.
-no hay de qué.


Sonrió y se fue escaleras arriba.

Entonces no pude evitar imaginarlo. En mi mente, en el espejo desempañado, se creaban imágenes tan exactas que parecían de verdad, pero esa situación era tan estúpida... Danny me abrazaba toda la noche, susurrando palabras de aliento a mi oído, tranquilizándome con caricias suaves, pausadas... la idea de su aliento acariciándome la nuca se metió tan profundamente en mis pensamientos que no podía creer que no me hubiera pasado nunca. Me estremecí.


"Es Danny, tu amigo, un chico." pensé "No te ha abrazado ni te ha acariciado."

Cuando él volvió para traerme la ropa, aún intentaba convencerme a mí mismo de que eso era imposible.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me estoy imaginando a Douguie con un delantal rosa con volantes y un plumero en la mano, con el culo respingon y un moño...y a Danny como 'qué? que pasa? va para mí? eh?' tipo que no se entera de nada xD
me gusta
y las expresiones tan artísticas (oracíon subordinada adjetiva intensiva) hacen todo mas romántico hahaha


(Sí, sigo siendo María la del concierto del BBK Live que... blah blah blah)

Clara dijo...

gracias :3